…Al fin y al cabo, también me asemejo a ustedes, los de afuera. No pertenezco ni al mar ni a las montañas. Alma en pena, pena sin alma. Sombrías letanías del retorno a lo que debió  ser y no fue. Rastros, cenizas de espanto inmiscuyéndose en el mundo de lo vivo…


…El sol no brilla para todos. En mi patria, la gracia de Njambi Karunga toca a pocos. Nací con la guerra. He sentido el terror de muerte desde el vientre materno, la sensación de peligro de las fieras humanas merodeando en los límites de un pequeño mundo. Peleas brutales, entre naciones hermanas sumidas en la lucha por habitar una porción de tierra. No sé cómo será vivir sin adrenalina en las entrañas…